Con cierta frecuencia solemos cargar las tintas y oponernos a tratamientos que con el medio ambiente se relacionan, es el caso puntual de las escolleras, estas por regla general son rechazadas de facto, su significado refleja dificultad, aspereza, pero depende de donde nos encontremos, significa defensa, garantía, seguridad.

Este es el caso de las escolleras en los ríos, su planteamiento levanta rápidamente la oposición por considerar su presencia “dura”, y lo es cuando las mismas se plantean libremente, sin razón ni causa justificada, y las razones o causas justificadas son siempre valoración humana.

Son construidas siempre en las proximidades de intereses urbanos, industriales, agrícolas o paisajisticos. Las dimensiones o características son otro capitulo que igualmente suele ser contestado y valorado con ópticas muy diferentes, una parte de la opinión publica siempre considera todo un exceso, otra parte considera todo, demasiado poco, sobre todo cuando sus intereses estan en juego, y otra parte, mide valora y ejecuta en función de los conocimientos científicos, técnicos e historia que rodea el conjunto de elementos a tratar.

Esto no pretende ser otra cosa que un pequeño resumen de las situaciones que se pueden presentar en la realización de escolleras o defensas fluviales.

LA ESCOLLERA. ( en el Ebro, Construida entre el puente Nuestra Sra. Del Pilar y el puente de la Unión en la margen izquierda)

El proyecto de escollera realizado, es una obra necesaria en el tratamiento de un cauce que se pretende adaptar a su condición urbana, el tratamiento aplicado es el correcto cuando se trata una zona que pretende conjugar la naturaleza y su integración en el tejido urbano que se encuentra.

La escollera realizada fue correctamente proyectada de acuerdo a las fluctuaciones de nivel que suele tener el cauce dentro de sus ciclos normales. El volumen de las rocas y su colocación en la formación del vaso son las adecuadas.

No así la ejecución final de la obra, la cual adolece de falta de control en algunos puntos, no tanto en el modo de la ejecución como en el conocimiento detallado de la obra que se estaba realizando. Cada vez que la cumbre de la escollera sobresale por encima de la superficie vegetal esta a sufrido la erosión de la corriente de agua en su salto por la cumbre de la roca.

La erosión de una lamina de agua saltando por encima de cualquier rasancia origina una corriente descendente proporcionalmente fuerte a la velocidad de paso del flujo y la altura de la caída desde la rasancia a cubierta, ocasionando paulatinamente la detracción de materiales, aumentando por tanto el efecto arrastre de modo extensivo. Los efectos son fáciles “de medir” en distintos lugares de la escollera.

La presión del agua a retirado la capa vegetal, su soporte de tierra y a roto la maya, la altura de la roca sobre la superficie es muy alta, los daños por erosión, también

Los daños son de gran importancia.

ACABADO CORRECTO, VEGETACIÓN SOBRE LA ESCOLLERA.

En los lugares en los que el manto vegetal salta por encima de la escollera, la erosión de la superficie vegetal no se ha producido, estando en zonas muy próximas a aquellas en las que la capa vegetal si se encuentra afectada.

Como puntualización se tiene que decir que posiblemente el acabado de fin de obra se produjese correctamente, siendo muy difícil detectar en el momento de la realización, la falta de compactación del manto de tierra o que durante el proceso de riego se hundiese la superficie del terreno, quedando este por debajo de la rasancia de la escollera.

La situación actual es el afloramiento de la malla de contención con la rotura de la misma en numerosos lugares. Dicha situación es fácil de corregir, realizando la reposición de la malla y el colmatamiento de las zonas hundidas por defecto o por depresión natural aportando tierras.

Este trabajo no es solamente necesario para la correcta estética de la zona, es necesario para la persistencia de la propia escollera, ya que comenzada la erosión por la parte posterior de la misma y siendo esta concebida para ofrecer resistencia a presiones del exterior, cederá al faltar la tierra, y el desmoronamiento de la totalidad de la obra esta garantizado.

Otro peligro que amenaza la escollera es el crecimiento dentro de la misma de especies vegetales mayores, es preciso proceder a cortar los arboles jóvenes, ya que en caso de avenida de un flujo superior al normal el efecto de palanca realizado sobre el tronco o el de arrastre realizado por la corriente en las ramas comenzara a mover las rocas de la escollera provocando su desmoronamiento total.

Toda esta zona corre un serio peligro ante futuras avenidas.

 

Esto es lo logrado, si se corrigen los pequeños defectos en el mantenimiento, tendremos algo de lo que sentirnos muy orgullosos

El río Elba por su gran carga industrial y urbanística sufrió una de las mayores agresiones que puede soportar un río, el mismo fue declarado un “río muerto” esto obligo a que todos los gobiernos implicados acometiesen la labor de su recuperación.

Hoy es un ejemplo declarado patrimonio de la humanidad los niveles de respeto al medio ambiente no tienen comparación ninguna en otro lugar del planeta, la integración convivencia y respeto al medio es total sin menoscabo de ninguna de las actividades que los humanos nos damos en el entorno de un río.

Traemos una pequeña reseña de lo que es este Gran río.

En este tramo del Elba, podemos ver escolleras transversales que se internan en el cauce, estas tienen distinta longitud según su emplazamiento en las curvas del río.

La distancia de una defensa a otra esta realizada considerando las velocidades que alcanza el agua en función de los caudales.


La erosión que el agua cause en las márgenes estará en función de la incidencia de la presión, y velocidad del agua, características del fondo, y resistencia de los materiales de las márgenes. Es importante reseñar la proximidad de las viviendas al cauce.

Las dimensiones medias de longitud de las defensas es de 40 m. En este caso las mismas alcanzan un largo de 60,00 x 15.00 m de ancho, observase que en el extremo de la defensa de construyen deflectores de flujo de doble talón. Los puntos blanco son embarcaciones atracadas a un pamtalan.


En esta vista general del detalle anterior podemos apreciar que la presencia de la mayor longitud de escolleras se produce siempre en las curvas contrarias por el contrario la mayor sedimentación se produce en los senos de las curvas.

La presencia de construcciones de importancia como puentes de carreteras, autopistas o ferrocarriles no altera la secuencia de necesidades de permanencia de los espigones transversales.

Las presencia de las ciudades no condiciona tampoco el cambio de estrategia, el río exige un tratamiento y este es mantenido en todo su curso, son mas de 12.000 los espigones construidos.

Los espigones se consolidan mediante la inca de elemento de hormigón en el subsuelo para afianzar la resistencia de las rocas que luego formaran la escollera, se depositan las rocas de distinto tamaño para formar el espigón, se cubre mediante distintos tipos de elementos de consolidación que son cubiertos mediante zaorras y grabas de distinto diámetro. Después se espera

La naturalización.

Podemos ver dos de los espigones de la fotografía anterior vistos a ras de suelo, con los espigones naturalizados, bajo una supervisión que garantice lo que pretende defender con un respeto máximo a la naturaleza.

Este es el principio de la naturalización de un trabajo de compactación de margenes que ocultan escolleras.

Esta es otra vista de la misma zona, esto es lo que defendemos, esto es lo que queremos para el Ebro.

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